Diez trucos para un cabello hermoso

belleza

Jennifer Aniston sabe como tratar su cabello para mantenerlo bello, brillante y saludable. - EFE

Hay que tratar el cabello con delicadeza, masajeándolo suavemente con la yema de los dedos desde la nuca hasta el cuello. Aparte del champú, todos los tipos de pelo necesitan un acondicionador y una mascarilla adaptada a sus características que se aplicarán una vez por semana.

El aclarado es clave: empieza por agua templada y termina con agua muy fría. Así aportarás brillo a tu peinado.

Lavar, peinar y secar con suavidad

Para secar el cabello recién lavado, basta con presionarlo con la toalla hasta absorber el exceso de humedad. Secadores y planchas sólo cuando sea imprescindible, y siempre a una temperatura media. Desenreda el pelo con cuidado para que no se rompa. Si lo tienes graso, invierte en peines de madera y cepillos de cedras naturales.

Un buen corte

No vayas a la peluquería sólo en casos extremos. El pelo tiene que revitalizarse. Lo más conveniente es cortarse las puntas cada seis u ocho semanas para que crezcan con fuerza y no se resquebrajen.

Un toque brillante

Para conseguirlo también puedes extender leche condensada por el cabello antes de enjuagarlo y luego pasar un cubo de hielo por las mechas. Otra opción es preparar una mascarilla con aceite de germen de trigo. Déjala actuar durante la noche y a la mañana siguiente, en el lavado, retírala con agua y un chorro de vinagre de manzana.

Para cabello graso

Este es el tipo de pelo más frecuente, un 35 por ciento lo sufre. Si eres una de las afectadas, haz frente a la grasa vertiendo un poco de zumo de limón en el último aclarado. También te vendrá bien la levadura de cerveza y, aunque parezca sorprendente, masajearte el cuero cabelludo con aceite. Eso sí, esto último con moderación: sólo una vez por semana, si no conseguirás el efecto contrario.

Ya sea fruto de herencia natural o del uso de tintes y otras prácticas que castigan el cabello, la sequedad se puede combatir. Apunta los ingredientes de otro remedio natural: dos yemas de huevo, una cucharadita de ron y otra de aceite de ricino. Deja actuar la mezcla unos minutos, date un buen lavado ¡y listo!.

Presume de morena

Si la manzanilla potencia el rubio del cabello, el pelo oscuro tiene al romero como aliado. Pon a hervir un puñado de hojas de romero frescas, picadas con 2 tazas de agua. Espera cinco minutos más antes de retirar la preparación e introdúcela en un recipiente con difusor. Consérvalo en la nevera para rociarlo sobre el cabello. Verás cómo potencia el moreno.

Si además quieres que tu cabello tenga reflejos rojizos, antes de probar con las mechas empieza usando infusiones de té rojo en el último aclarado.

Adiós a la caspa

Los productos específicos para combatir la caspa multiplican sus efectos si los combinas con el perejil. Hierve 50 gramos de hojas frescas de esta planta y cuando enfríe la infusión échatela por el cuero cabelludo. Importante: luego no te aclares el pelo, simplemente sécatelo.

Rizos bajo control

Domar el pelo rizado no tiene por qué ser un suplicio. Basta con aplicar clara de huevo sobre el cabello para definir su forma natural. Para evitar los enredos, imprescindible el acondicionador. Sus resultados se harán más evidentes si en la espera envuelves el pelo con papel de aluminio.

¡Quiero volumen!

A otros les preocupa lo contrario y sueñan con darle vida a un cabello lacio. Si este es tu caso, ponte manos a la obra y reparte espuma sobre el pelo mojado desde la raíz hasta las puntas. Después sécatelo con la cabeza hacia abajo y, al incorporarte, péinalo mechón a mechón por debajo con un cepillo redondo.

Teñido pero sano

Mantén tu color en perfecto estado mezclando leche de almendras, esencia de canela y unas gotas de limón. Si además eres de las que se tiñen en casa, aísla primero el contorno del cuero cabelludo y las orejas con vaselina o crema hidratante. Si no lo has hecho y se mancha la piel, no desesperes. Las manchas pueden desaparecer frotándolas con un algodón empapado con champú y alcohol.